“Jojo Rabbit”, una bella lección de tolerancia

 

El actor, guio­nista y director Taika Waiti­ti (Wellington, Nueva Zelan­da, 1975) es un cineasta que pone un humor espe­cial a lo que toca. Ya lo hi­zo con “Thor: Ragnarok” (2017). En “Jojo Rabbit”, ganadora del Oscar a Me­jor guion adaptado, este hu­mor negro está en su máxi­mo punto.

Un tono que maneja con cuidado al tratar un tema tan delicado como el antise­mitismo de los nazis duran­te la Segunda Guerra Mun­dial.

La historia del niño ale­mán Johannes Betzler, miembro entusiasta de las juventudes hitlerianas, en­venenado con la doctrina nazi, es una apología a lo poderoso que puede ser la inyección de cualquier ideo­logía, buena o mala, en la mente de un menor.

Roman Griffin Davis (Londres, Reino Unido; 2007) encarna de manera encantadora al pequeño Jo­jo, quien verá como su ape­go y admiración por Adolfo Hitler son puestos a prue­ba cuando se encuentra con una chica judía, a la cual en­frentará los disparatados mitos que sobre los de as­cendencia hebrea divulga­ron durante ese momento histórico en Alemania.

Esto de una forma ligera, pero con unos diálogos inte­ligentes, inquisitivos, iróni­cos y divertidos, que junto a la ágil edición y situaciones del filme, hacen que la vi­sualización de “Jojo Rabbit” sea una experiencia más que entretenida y amena.

La película, fotografiada por Mihai Mälaimare Jr., es visualmente hermosa, con una excelente combinación de imagen y sonido, movi­mientos de cámara que da mucho gusto ver (la escena

del paseo en bicicleta o el montaje del entrenamien­to en el campamento de las juventudes hitlerianas, al compás de “I Don’t Wanna Grow Up”, de Tom Waits).

Y aquí hay otro punto que aligera la trama, con música autoría de Michael Giacchi­no (responsables de las par­tituras de las películas ani­madas “Up” y “Ratatouille” o las de ciencia ficción “Ro­gue One: una historia de Star Wars” y “Star Trek”) y del pop como la versión alemana de “I Wanna Hold Your Hand”, de The Beatles o “Heroes” de David Bowie, haciendo la historia más ca­ricaturesca.

Y hacer una caricatura de los oscuros agentes de la Gestapo que en una de las  escenas  más importantes de la cinta, con la broma del saludo “Hail, Hitler”, repe­tido no sé cuántas veces al ritmo de los cortes de cáma­ra, es un trabajo que Waititi ha logrado hacer con suma gracia, o la escena de la gra­nada, que a pesar de su car­ga dramática, nos saca una carcajada.

Las actuaciones son una delicia, y lo satírico es excepcional. Desde los chicos Griffin Davis y Archie Yates, como Yorki, el mejor amigo de Jojo (ambos muy divertidos), Scarlett Johansson, Thomasin McKenzie, Taika Waititi (como una caricatura de Adolf Hitler); Sam Rockwell, Rebel Wilson, Stephen Merchant y Alfie Allen.

Déjanos tu comentario

comentarios

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here